El e-consumo en el mapa

Fuente: americaeconomia.com

Muchos todavía creen que el consumidor está quieto. Pero no es así. Y cada vez son más los que aseguran que a partir de este año el consumo online estará íntimamente relacionado al consumo en movimiento, gracias a smartphones y tablets que proveen de internet prácticamente donde sea. “El desafío actual es tener un sitio simple en el que los clientes puedan comprar desde su móvil”, dice Armando Arias, gerente de E-Commerce para Latinoamérica de Walmart.

¿Por qué tanta preocupación de gigantes por smartphones y tablets, en circunstancias en que las ventas por esa vía son muy marginales? Pues por la velocidad de los cambios en el sector, donde aparecen frecuentemente novedades que representan inmensos cambios, como fue con la aparición de nuevas industrias como las cuponeras o la de bienes digitales. Y porque, esta vez, parece claro que el futuro va en smartphones y tablets. “Es un fenómeno que empezamos a descubrir a mediados del año pasado y ya lo tenemos comprobado.

El consumidor latinoamericano en general es muy sensible a las ofertas, y la masividad de los dispositivos de internet móviles está potenciando el poder de comparación de precios y compra en forma instantánea”, dice  lejandro Fosk, vicepresidente de com-Score para América Latina. No es ciencia ficción entonces suponer que en dos años más, cuando se reedite este estudio, la internet móvil sea la que imprima mayor dinamismo al e-commerce.

Pero el movimiento de los consumidores no está dado sólo por don de la ubicuidad de smartphones y tablets. Según Alejandro Prince, de la consultora Prince & Cook, muchos consumidores electrónicos latinoamericanos están cansados de esperar que los vendedores agilicen la entrega de los productos, y están optando ellos mismos por moverse hacia los puntos de despacho. “Increíblemente, los problemas de logística comienzan a tener solución con la aparición de servicios que permiten a los compradores pasar a recoger lo comprado”, dice Prince.

Un ejemplo es Falabella Argentina, donde el 10% de lo que se vende es a través de e-commerce. Ahí, la mayoría de los productos comprados online es retirada de la tienda por el mismo comprador, según cuenta Patricia Jabsen, su gerenta de Comercio Electrónico. El porcentaje es comprensible. Argentina es el país latinoamericano con los costos de envío más elevados de la región y los consumidores prefieren moverse antes que terminar pagando más caro.

No debería sorprender que la solución logística para el comercio electrónico regional comience a llegar desde la demanda. “Ésta sobra, hay muchísima gente dispuesta a comprar, pero lo que todavíafalta en la región es oferta”, afirma Fosk. Por lo menos los argentinos así lo perciben. De acuerdo a la encuesta de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico, la más completa de la región, hoy hay 7% más de consumidores que reclaman por la escasez de la oferta respecto de 2009.

Y si hay demanda es porque uno de los problemas históricos del e-commerce comienza a diluirse: la inseguridad en las transacciones. Para Guillermo Rospigliosi, director general para América Latina de CyberSource –la compañía adquirida por Visa en 2010 que procesa la gestión de pagos o los sistemas de seguridad antifraude de más de 370.000 empresas en el mundo entero– “la bonanza está íntimamente relacionada con una creciente sensación de confianza en los compradores, el e-commerce ya es considerado más seguro”, dice.
Al menos en 2011, 63% de los mexicanos declaró sentir confianza por los medios de pago online, a diferencia de 2009, cuando la cifra fue de 55%, según la Asociación Mexicana de Internet.

Fuente: AméricaEconomía Intelligence

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